México tiene una oportunidad única de convertir la migración en un motor de desarrollo, afirmó la Directora General (DG) de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Amy Pope, al inicio de una visita de dos días. En reuniones con altos funcionarios del gobierno y otros actores clave, subrayó que ampliar las vías de regularización e integración es fundamental para aprovechar el talento, la resiliencia y las capacidades de las personas migrantes, lo cual termina fortaleciendo la prosperidad nacional.
“Cuando las personas migrantes y retornadas tienen oportunidades de empleo, toda la comunidad se beneficia. Las personas pueden construir vidas dignas y estables, las empresas encuentran la mano de obra que necesitan y las economías locales se fortalecen”, señaló la DG Pope. “Dar a la gente la oportunidad de trabajar, de aportar y de pertenecer ayuda sociedades enteras”.
México es visto cada vez más como un país de destino. Cerca del 50% de las personas migrantes encuestadas por la OIM en México a mediados de 2025 consideraron a México como su destino, frente a menos del 25% a finales de 2024. Este cambio acelerado resalta la necesidad de contar con políticas que no solo gestionen la migración, sino que también maximicen su aporte a la estabilidad y el crecimiento de largo plazo del país.
Aunque el número de migrantes en tránsito por México ha disminuido desde inicios de 2025, la migración irregular continúa. El aumento de controles dentro de México y en la frontera sur de Estados Unidos ha obligado a muchas personas a tomar rutas más riesgosas y ha encarecido las tarifas de quienes se dedican al tráfico ilícito de migrantes.
Los retornos de personas mexicanas desde Estados Unidos también han aumentado ligeramente: cerca de 90.000 habían regresado para finales de agosto, según datos oficiales. La DG Pope reconoció el apoyo del gobierno mexicano a las personas retornadas a través de los centros establecidos en el marco del programa México te abraza.
La DG Pope resaltó, sin embargo, que se requieren esfuerzos más sólidos a nivel local para garantizar la integración a largo plazo y así ayudar a que las personas migrantes y retornadas accedan a empleos y contribuyan al desarrollo. Añadió que México tiene una larga historia de acoger e integrar a personas migrantes y retornadas, una tradición que continúa fortaleciendo su tejido económico y social.
La Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) estima que actualmente el país cuenta con alrededor de 1,6 millones de vacantes laborales. La escasez de mano de obra es particularmente aguda en sectores como la manufactura, el comercio mayorista, la energía, la agricultura y la ganadería. Las personas migrantes y retornadas aportan capacidades y experiencias valiosas que pueden ayudar a las empresas a cubrir estos vacíos mediante vías laborales o programas de regularización temporal.
Hamdi Ulukaya, fundador de Tent Partnership for Refugees y fundador y director ejecutivo de Chobani, y Gideon Maltz, director ejecutivo de Tent Partnership for Refugees, se unieron a Amy Pope, directora general de la OIM, durante las reuniones en México con el objetivo común de impulsar iniciativas de empleo para personas refugiadas y migrantes y apoyar su integración en el país.











